"Los demás gobiernos democráticos - todos - aumentaron el número de miembros de la Corte: el de 1983 y también el de 1989."
"Porque en definitiva estamos hablando del Poder Judicial que es uno de los tres poderes del Estado, un poder que debe ser independiente del Gobierno, pero nunca de los intereses del Estado, porque el Estado somos absolutamente todos los que vivimos en la República Argentina."
Esto lo dijo el 11/08/10 en la Segunda Jornada "La Justicia en el Bicentenario", en el Teatro Nacional Cervantes de la Ciudad de Buenos Aires.
Que nuestra oradora en jefe es especialista en reescribir la historia de acuerdo a su conveniencia, es algo que se sabe desde hace mucho. Pero lo del primer párrafo, tratándose de historia reciente, ya parece demasiado...¿Cuándo el gobierno de Raúl Alfonsín aumentó el número de jueces de la Corte? El número histórico de miembros había sido cinco hasta que la ley 15.271 de 1958 lo llevó a siete; luego, durante la dictadura de Juan Carlos Onganía se lo devolvió a cinco por ley 16.895. Y esos cinco miembros se mantuvieron hasta que el patilludo prócer riojano promovió la ley 23.774 en 1990 con la que se fijó en nueve el número de integrantes...
Y el segundo párrafo es una perlita de aquéllas...además de confundir el concepto político de "estado" con el sociológico de "nación", nuestra virtuosa jurisconsulta y manyapapeles dice que "el Poder Judicial no debe ser independiente de los intereses del Estado". ¿Qué entenderá por esos "intereses"? Porque el Estado es persona jurídica de derecho público o de derecho privado (fisco) y puede estar en juicio contra particulares nacionales o extranjeros...pobre de éstos si su teoría fuera correcta...jubilados, abstenerse.
Estimado lector, escuche al oráculo de Astrea:
Nos vemos en Disney
Hace 10 años