jueves, 24 de septiembre de 2009

No voy en tren, voy en avión...

"Así se hace en las grandes ciudades, por ejemplo el acceso a Nueva York. Para quienes no conocen Nueva York, que es una megaciudad, les recomiendo que vean una película fantástica- yo soy muy cinéfila- que se llama “Enamorándose”, con Meryl Streep y Robert De Niro. En esos trenes de alta velocidad se conocen y se puede ver en esa película como en todas las ciudades pequeñas, satélites, en torno a una megaciudad como Nueva York, dejan sus autos en la estación que está a 5 minutos de su casa y en 15 o 20 minutos están en el centro de la ciudad. Calculen. Luego hacen lo mismo a la inversa y retornan a su lugar."

Esto lo dijo el 08/02/08 durante el acto de apertura de ofertas para la construcción del tren de alta velocidad Buenos Aires-Mar del Plata.
Ignoro si el estimable lector conoce la ciudad de Nueva York o ha visto la película que Cristina ha citado, pero la verdad es que el tren que allí aparece es el Metro-North Railroad, administrado por la Metropolitan Transportation Authority (MTA), y se trata de un tren de velocidad común, de entre 100/120 km/h, usado generalmente por "commuters" (es decir, viajeros que van y vuelven de trabajar), y que como puede apreciarse al momento de filmarse esa película (1984) carecía de la modernidad y confort de hoy en día.
El único tren de alta velocidad que toca la ciudad de Nueva York es el Acela Express, que comenzó a correr a fines del año 2000 y que une Boston con Washington DC.
Menos mal que sos cinéfila, Cris...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tren de alta velocidad, entiendo que supera los 200 km/h.
Dejar el auto en un estacionamiento y llegar al centro de una ciudad en transporte público, no tiene que ser justamente en un tren de alta velocidad.
Vivo en Zúrich, y la gente que vive fuera de la ciudad, se acerca con el auto al límite entre ciudad y cantón, y se toma el tranvía, que no es de alta velocidad.
Mimí de Suiza

miguelnielsen dijo...

Mi muy estimada Cris: Si a 250 kilómetros horarios, tardan 20 minutos en llegar al centro es que dejan el coche a 80 km del centro, o sea que viven al menos, a 100 km de la ciudad. Muy, muy, satélites no son esos poblados.
Además, es muy bueno que al retorno lo hagan a la inversa, porque si no terminarían refugiados en Canadá o en Méjico y sin poder recuperar el coche.