domingo, 7 de julio de 2013

Atentosuprimida



“…hasta los inmunodeprimidos. Ahí el aviso decía “inmunosuprimidos”, tienen que rectificarlo, no los supriman, es “inmunodeprimidos”…”
Ehhh…me decía…por decir “inmunosuprimidos” decía el aviso, y yo dije “inmunodeprimidos”. ¡Qué atenta que estás a todo”, me dice…mirá, si no hubiera estado atenta a todo, posiblemente no estaría sentada acá.  Así que…ehhh…o parada hablando acá frente al micrófono.”

Esto lo dijo el 27/06/13 en el acto de inauguración del sector Internación y Traumatología del Hospital Churruca, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Pese a sus recientes antecedentes, nuestra oradora en jefe insiste en meterse con temas de los que no tiene la más remota idea, y las consecuencias no tardan en llegar. Cris…si querés hablar de estos temas, podrías darte al menos una vuelta por la Wikipedia antes…así no pasarías estos papelones. Por supuesto que está bien decir “inmunodeprimidos”, pero tampoco está del todo mal “inmunosuprimidos”, porque justamente se trata de pacientes en tratamiento con agentes inmunosupresores, como aquellos que se hacen para evitar el rechazo de un trasplante. Es decir, lo que se ha querido hacer es diferenciar a aquellos inmunodeprimidos por causas patológicas (SIDA, quimioterapia, lupus) de aquellos que lo están intencionadamente, por tratamiento médico. Y después, por hacerse la canchera, mete un blooper de aquéllos: dice que “no estaría sentada acá”, cuando estaba parada…
Estimado lector, escúchela y préstele atención, que le hace falta…